Aprobarán ley que regula conflictos entre vecinos en El Salvador

La ley permite mediar conflictos de parqueos, basura y mascotas. Los delegados contravencionales pueden imponer multas. Redacción dem Diario El Mundo Exigir retribución económica por servicios no solicitados, como limpiar parabrisas o cuidar vehículos en la vía pública, será una falta o contravención sujeto a sanción, según la Ley de contravenciones que hoy la Asamblea Legislativa se dispone a aprobar. El proyecto, que tiene apoyo de todos los partidos políticos, deja la regulación de estas faltas a los “delegados contravencionales”, que serán nombrados por los concejos municipales. Ellos, según la regulación de cada municipio podrán amonestar, ordenar decomisos, multar o sancionar con trabajos de utilidad pública, en donde dos horas equivaldrán a $11.42. Botar la basura en la calle, hacer ruidos que alteren la tranquilidad pública, realizar contaminación frecuente con humo de vehículos y ruido, fumar en lugares prohibidos, y no limpiar los desechos fisiológicos que provoquen sus mascotas serán faltas. Impedir el paso vehicular por las descargas de mercancías en lugares no autorizados, ofrecer servicios sexuales en público, arrojar líquidos u objetos en espectáculos o lugares públicos, impedir el paso de un vehículo de emergencia, cruzar la vía o calzada fuera de la zona peatonal, abandonar vehículos en mal estado, mostrar material pornográfico en lugares públicos también son contravenciones que podrán sancionar los respectivos municipios. Obstaculizar o invadir retornos de calles no principales, pasajes en residenciales, urbanizaciones, colonias, será otra falta sancionada. Las denuncias o avisos podrán ponerse en las alcaldías o en la Procuraduría General de la República. Cómo se sancionará El proceso de sanción iniciará de oficio, o por denuncia o aviso. El procedimiento de oficio iniciará cuando el infractor sea sorprendido por las autoridades. El delegado podrá poner una “esquela de emplazamiento” para advertir al contraventor que no repita su conducta. Las alcaldías tendrán 180 días para empezar a cumplir la normativa y adecuar sus ordenanzas. Algunas reglas Las sanciones pueden ir desde una amonestación, trabajo de utilidad pública y multas. Basura en la calle La normativa dice que no se podrán botar desechos en predios baldíos, quebradas, ríos, lagos, playas o vía pública. Arrojar basura a la calle desde cualquier vehículo sustancias, basura u otros objetos. Zonas verdes y Áreas comunes Los vecinos deben respetar los límites y usos de espacios comunes, como zonas verdes, parqueos, estacionamientos, espacios compartidos y retornos en las distintas formas de residencias o colonias que existen. No fumar Se deben respetar las prohibiciones de “No fumar” colocadas en las instituciones públicas, unidades de transporte colectivo (buses, microbuses), centros de salud, educativos y lugares públicos en general. Uso del agua Hacer uso responsable del agua, debiendo proteger y no dañar los recursos hídricos, además de los sistemas de acueducto de agua potable, servidas y lluvia. Aceras La normativa ordena a acatar prohibiciones de obstaculizar zonas de tránsito peatonal como aceras, pasarelas, parques, de tránsito vehicular, calles, retornos, pasajes, paradas o terminales de buses. Ruidos Insta a cumplir las ordenanzas municipales establecidas para regular el ruido. La falta o contravención es realizar ruidos que “perturben la tranquilidad de las personas” cerca de hospitales, escuelas; o perturbar el descanso en horas nocturnas. Remodelación casa Entre los deberes con los vecinos, se encuentra que, al hacer remodelaciones, construcciones, se debe hacer cumpliendo las normas de urbanismo, adoptando medidas para no impedir el paso peatonal, ni causando riesgo a los vecinos. Parqueos También la Ley de contravenciones impone otra obligación con los vecinos: “Respetar los límites y usos de los espacios de parqueo, estacionamientos, zonas verdes, áreas comunes y retornos en las distintas formas de residencia”.

SEGURIDAD EN EDIFICIOS Y CONDOMINIOS

La tendencia actual, de vivir en condominios y/o departamentos, en parte pasa por buscar un grado de mayor seguridad que dada las características del tipo de convivencia, se debería lograr. Sin embargo, a diario nos enfrentamos a una realidad distinta en relación a la ocurrencia de hechos delictuales. Ello obliga a reforzar las medidas de seguridad físicas del inmueble, los que en la práctica obedecen primordialmente a un diseño arquitectónico, lo cual en ocasiones no representa seguridad. No obstante lo anterior, recuerde que finalmente somos nosotros mismos los responsables de adquirir una conducta que nos ayude a lograr un marco de seguridad mayor, para lo cual es imperativo adquirir y conocer las siguientes recomendaciones: Al mudarse a un departamento o condominio, instale nuevas cerraduras en las puertas que den a la calle, balcón o patio. Algunas veces resulta más económico cambiar las combinaciones, pero debe procurar que lo haga un cerrajero de confianza. Cierre la puerta con doble llave cada vez que entre y salga de su departamento y accione además la chapa de seguridad que nunca debe faltar. Estando en el interior de su inmueble, tenga como costumbre tener colocada la cadena de seguridad, la cual debe ser lo suficientemente fuerte y estar correctamente instalada para evitar ser violentada, ya que es un seguro protector. Al atender algún requerimiento, igualmente manténgala accionada hasta verificar bien de quien o de que se trata. Nunca porte las llaves de su casa o departamento junto con la dirección, ya que si las pierde el delincuente muy bien puede llegar antes que usted. Si pierde las llaves de su casa, lo más aconsejable es reemplazar al menos las cerraduras de las puertas que dan al exterior, ya que tal vez no se trate de un extravío. Revise periódicamente las condiciones físicas de la puerta y cerradura de su casa y/o departamento. Si observa señales de violencia, adopte las precauciones necesarias para cambiarlas y consulte al conserje del edificio o condominio donde usted vive, quien debiera estar en condiciones de informar sobre cualquier irregularidad que pueda haberse producido estando usted ausente. Idealmente es conveniente tener cerraduras apropiadas en las puertas de dormitorios y closet, de gran utilidad en ausencias prolongadas. Si Ud. vive en un edificio y se percata al entrar en el ascensor la presencia de personas extrañas o en actitud sospechosa, es preferible subir o bajar por las escaleras. En caso de acoso al interior del ascensor, oprima el botón de alarma tratando de mantener la calma. Vivir en comunidad implica normas conductuales tales como respetar los horarios en que la puerta principal debe permanecer cerrada. Cuando lo llamen por el portero eléctrico y tiene alguna duda acerca de quién lo está llamando, acuda al encargado y si no es posible, no accione la apertura del acceso sin verificar de que se trata. Desconfíe de los desconocidos que "casualmente" ingresan al edificio al mismo momento que Ud. entra o sale por la puerta principal. Si hay conserje infórmele de inmediato, y si no lo hay, comunique lo ocurrido a algún vecino que en ese momento se encuentre en el departamento. Debe prever siempre, antes de atender a cualquier persona de observarlo e identificarlo a través del "ojo mágico" o "mirilla”. Si no lo posee instálelo de inmediato es económico y de gran utilidad. Asegúrese que el administrador del edificio o condominio mantenga un listado de los números telefónicos de todos los departamentos y usted, el del encargado. Fomente la educación de la seguridad, exigiendo a los encargados la instalación de avisos indicando que las puertas del edificio deben permanecer cerradas e imparta instrucciones al encargado en el sentido de que todo el que quiera ingresar al edificio debe hacerse anunciar por el portero eléctrico. Tenga siempre a mano dos o tres números de teléfono de sus vecinos y en caso de ver actividades sospechosas póngase en contacto y de la alarma. No olvide avisar a la policía. El intercambio de teléfonos es muy útil y fomenta la organización vecinal entre los usuarios generando el compromiso de protección colectiva, recurso altamente necesario entre los vecinos a fin de protegerse mutuamente. Siempre coordine previamente el día y la hora en que lo visitarán los técnicos de las empresas de servicios y no deje pasar a su hogar a quienes no se identifiquen correctamente. Ante cualquier duda consulte por teléfono a la empresa que corresponda. En caso de ausentarse del hogar por un periodo de tiempo extenso, no deje en este objetos de valor como joyas, dinero y armas, es preferible las encargue a una persona de su confianza. En caso de poseer el inmueble portero automático de uso vehicular, este atento a que no ingrese una persona desconocida, aprovechando el movimiento de apertura o cierre que generalmente es lenta. Fuente: www.pedrodevaldivia.cl

Quien Manda en los Condominios

Comités de administración: Quién manda a quién en los condominios * Vivir en comunidad trae aparejado cumplir con ciertas normas, en especial cuando se trata de los derechos de todos. ¿Tiene un perrito, pero vive en un departamento y no le permiten bajarlo por el ascensor? ¿Sus niños meten mucho ruido y no los dejan jugar a la pelota en los jardines después de cierta hora? Cuando uno vive en un condominio de viviendas o un edificio, sabe que debe aceptar ciertas reglas porque se comparten espacios comunes y alguien tiene que poner orden. Las comunidades de copropietarios o condominios se rigen por leyes, normas y resoluciones de carácter oficial que los afectan a todos por igual. Por lo mismo, deben aceptar instrucciones propias de cada comunidad como son el reglamento de copropiedad, que es obligatorio, y otras normas internas de carácter voluntario que pueden dictar ya sea la asamblea o el comité de administración. Como explica Jorge Wilson, presidente del portal www.condominios.cl, este conjunto de disposiciones determina que éstas son complementarias entre sí y su cumplimiento es obligatorio para los propietarios y cualquier residente. La ley Nº 19.537 de Copropiedad Inmobiliaria o Condominios es la primera instancia que fija limitaciones a los habitantes de un comunidad de este tipo al indicar que los bienes comunes se deben usar siempre que no perturben el legítimo derecho de los demás ocupantes; sin realizar actos que alteren la tranquilidad, seguridad y salubridad del condominio; con prohibición de almacenar materias o elementos que puedan ser dañinos, y con impedimento de cambiar su destino, entre otras. Wilson precisa que la comunidad debe reglamentar con precisión sus derechos y obligaciones e imponerse limitaciones que estime convenientes. "Tales restricciones no pueden afectar el legítimo y correcto uso y goce de las unidades y de los bienes comunes", observa. Sin embargo, en pos de una mejor convivencia es necesario que el reglamento de copropiedad incluya materias que suelen provocar roces como el caso de la autorización o prohibición para tener mascotas. También se deben regular las horas destinadas al descanso durante las cuales no podrán realizarse trabajos con implementos que provoquen ruidos, como el uso de taladros para poner clavos, ni colocar música a un volumen demasiado alto como para que moleste a los vecinos. Asimismo, se debe limitar el horario de uso de áreas de juego de los niños o la realización de mudanzas. El objetivo mayor que se busca es la tranquilidad y seguridad de los residentes, lo que implica limitar algunos derechos individuales en beneficio de las facultades comunitarias. Por ley, el comité representa a la asamblea con todas sus facultades a excepción de las materias que sólo pueden tratarse en una asamblea extraordinaria. Por ejemplo, ahora que se acerca el período de propaganda electoral, el arrendamiento o enajenación de un cierto bien común para colocar propaganda, no podrá ser resuelto por éste, ya que es una de las materias que la ley reserva para la asamblea extraordinaria. Sin embargo, la asamblea puede autorizar en forma especial al comité para negociar posteriormente los detalles de un contrato determinado si ya aprobó el proyecto general. Este comité podrá dictar normas que faciliten el buen orden y administración del condominio y fija que sus normas y acuerdos estarán vigentes mientras no sean revocados o cambiados por la asamblea de copropietarios. Antes de proceder debe analizar con cautela y altura de miras, cerciorándose si algunas de las materias a resolver ya están contenidas en el reglamento de copropiedad o forman parte de los acuerdos de reuniones de asambleas anteriores, precisa Jorge Wilson. Por lo tanto, salvo algún procedimiento imprevisto por una situación de emergencia, se debe procurar que todas las relaciones internas, conductas esperadas de los residentes, derechos y obligaciones estén contenidos en estos documento. Labores claras Tanto el comité de administración como el administrador deben velar para que las disposiciones legales y los acuerdos de la asamblea se cumplan. El primero tiene amplias atribuciones para dictar normas de convivencia que no estén especificadas, pero siguiendo las normas legales y sin sobrepasar sus facultades. La asamblea puede dejar sin efecto aquellos acuerdos del comité que no le parezcan adecuados o recurrir al juez de Policía Local si no es atendida en sus demandas.

Mascotas en Edificios

Perros y personas pueden convivir en los edificios Conocer el reglamento del condominio antes de comprar un departamento o una mascota puede evitar una "vida de perros". Tener mascotas en departamentos puede convertirse en un problema difícil de solución, pero simple de evitar. Todo está en informarse acerca del reglamento del condominio. Ante la ausencia de leyes y ordenanzas municipales, estas normas son la única regulación. Al terminar el edificio, la inmobiliaria entrega el reglamento que permite o no la tenencia de animales. Sin embargo, éste puede ser modificado con el apoyo de los condóminos propietarios. Las faltas a la normativa suponen multas o incluso denuncias ante los juzgados. Pero no todo está perdido. Los dueños de mascotas pueden solicitar al juzgado Apelaciones un recurso de protección. Además del reglamento, los propietarios suelen establecer normas, como recoger los excrementos y exigir el uso de correa en áreas comunes, cuyo incumplimiento también implica multas. Para prevenir problemas, quienes viven en departamento deben optar por razas tranquilas y que no necesiten mucho ejercicio, como los dachshund, pug, chihuahua, maltés, yorkshire, poodle o bichón frisé. Los tres primeros tampoco exigen gran cuidado con el pelo, porque lo tienen corto. Sin ladrar. Las razas físicamente activas, como el beagle, border collie, fox terrier y cocker spaniel, sí puede ser un problema. Para que no ladren, es fundamental una correcta educación desde cachorros. Hay que enseñarles a que no pidan atención o alimento ladrando, lo que se hace no satisfaciendo sus necesidades ante el ladrido. Y un tema clave es cómo educarlos para que hagan sus necesidades. Especialistas explican que a las razas pequeñas se les puede enseñar a usar una caja de arena (como los gatos) con arena o piedritas que neutralizan gran parte del olor de las fecas y la orina.

CUIDEMOS EL AGUA EN CASA

Consejos para ahorrar Agua en tu Casa: Solamente utiliza el agua estrictamente necesaria. Toma baños cortos. Cierra la llave mientras te enjabonas. Instala regadera de mano, ya que se ahorra de 10 a 19 litros por baño. Cierra las llaves del lavabo mientras te lavas los dientes o te rasuras y de preferencia utiliza un vaso con agua. No uses el sanitario como basurero. Cuando uses la lavadora pon el máximo de ropa permitido en cada carga. Cierra la llave mientras enjabonas los platos. Lava el coche utilizando una cubeta. No lo hagas con la manguera. Riega el jardín de 8 de la noche a 7 de la mañana cuando el sol no está fuerte para evitar evaporaciones, así las plantas aprovecharán más el agua. Usa productos ahorradores de agua. Repara cualquier fuga que tengas en el interior de tu domicilio y reporta en AQUATEL 073 cualquier fuga que veas en la calle. Los grandes Consumidores de Agua, como las Industrias, Comercios, Hoteles y Restaurantes, también deben implementar medidas que ayuden a cuidar el agua, tales como: Poner productos ahorradores de agua. Se pueden utilizar válvulas que se accionan por medio de luz ultravioleta al detectar algún cuerpo o llaves de agua que detienen el flujo al completar la cantidad de agua que ha sido programada para el lavamanos. Coloque información sobre el Uso Eficiente del Agua en las habitaciones, cocina, baños y donde crea necesario, promoviendo los consejos que hemos mencionado y el reporte de fugas en la recepción o caja. No ponga agua en la mesa si el cliente no la solicita. Capacite al personal para que no desperdicien el agua en sus actividades cotidianas. La utilización del agua en la industria y comercio también es muy grande ya que puede ser materia prima de la fabricación de algunos productos como las empresas embotelladoras y fábricas de alimentos entre otros. Consejos para ahorrar Agua en la Escuela: Para JAPAC el empezar promocionando en las escuelas el Uso Responsable del Agua es muy importante, ya que desde pequeños debemos formarnos una cultura en la preservación y cuidado de los recursos no renovables. Por eso los Guardianes del Agua te damos los siguientes consejos para cuidar el agua en tu escuela: Cierra la llave del lavado mientras te enjabonas las manos. No agarres el W. C. de basurero. Si ves que tu compañero, Maestro o quién sea está desperdiciando el agua, pídele que lo deje de hacer y si no repórtalo en la Dirección. Si hay una fuga repórtala con tu Director para que la arregle inmediatamente. Si ves una llave abierta y que no se esté usando, ¡Ciérrala!

¿POR QUÉ TENER REGLAS EN LOS CONDOMINIOS?

¿POR QUÉ TENER REGLAS EN LOS CONDOMINIOS?

¿Va a adquirir una propiedad en un desarrollo con régimen de Condominio?
En tal caso analice previamente su Reglamento. Es un ejercicio sano y que puede definir su decisión.
Al invertir en una propiedad en condominio, se compromete a cumplir con el Reglamento que rige la convivencia, los derechos y los deberes en el complejo. De allí que es altamente recomendable analizar detenidamente dicho documento, que tiene fuerza de Ley, antes de tomar la decisión de invertir en una vivienda bajo dicho régimen.
¿Qué es el Reglamento de un Condominio? No es más que el conjunto de reglas y normas que regirán, con fuerza de ley, la vida diaria del Condominio, afectando directa y fuertemente su inversión.
En la mayoría de los países, la Ley que establece la normativa para la propiedad en condominio (que en adelante nos referiremos como La Ley), establece un contenido mínimo que debe incluir el Reglamento de cada uno. Pero es el Reglamento ya desarrollado, con una regulación y normativa concretas y específicas para cada Condominio, el que tendrá un impacto directo en su calidad de vida en el Condominio y en la rentabilidad y mantenimiento del valor de su inversión.
Por lo anterior y especialmente si la inversión es para residir en la vivienda, es altamente recomendable identificar y analizar previamente algunos elementos cuya reglamentación de la Vida Residencial responda a sus intereses y observen LA LEY.
i) Cuota Ordinaria o Cuota de Gastos Comunes: ¿cómo se calcula?; ¿cuál es la relación con el peso del voto en Asamblea General de Condóminos?
ii) Diferenciación de cuotas. En caso de Condominios donde existen lotes construidos y otros sin construir.
iii) Cuota de seguro para bienes/áreas comunes: La mayoría de los marcos legales existentes incluyen en LA LEY la obligatoriedad de contar con un seguro de las áreas y bienes comunes (especialmente importante en el caso de Condominios en construcciones verticales). El Reglamento debe incluir la distribución de la cuota por condómino y las sanciones en caso de no pago de la misma.
iv) Administración del Condominio: Forma y condiciones (horario, plazo, etc.) según la cual se nombra o remueve al administrador (empresa o individuo)
v) Responsabilidades de la Administración: definir la forma de manejo de los fondos del Condominio así como la representación legal del Condominio.
vi) Responsabilidades/Obligaciones de Propietarios: debe incluir una clara definición de las responsabilidades de los Propietarios y en caso de alquilar la vivienda, definir con claridad cuáles y de qué forma pueden ser trasladadas al arrendatario. De igual manera debe incluir las sanciones a que estarán expuestos de no cumplir con el Reglamento.
vii) Uso de la vivienda: Si bien en muchos países se establece legalmente el uso que se puede dar a una vivienda, el Reglamento debe incluir con total claridad la prohibición de un uso no aceptado por la Asamblea General de Condóminos. Con frecuencia se establece una normativa para mantener mascotas en las viviendas.
viii) Conducta adecuada en Vida Residencial en Condominio: ¿Cuáles serían las conductas prohibidas o no permitidas en el Condominio? ¿Qué sanciones o multas corresponde aplicar en caso de mala conducta?
ix) Normativa de Construcción y/o Modificaciones: ¿cuáles son las normas que regulan la construcción en casos de: encerramientos, techados, altura, retiros, aceras, estilo arquitectónico, estacionamientos y aprovechamiento de los mismos (en condominios en altura), cierre de balcones (en caso de condominios en altura)?
Regular estos y otros aspectos de la vida del Condominio se convierte en algo imperante para evitar que el Condominio se convierta en un espacio libre, peligrosamente abierto a actitudes y acciones arbitraria o a incertidumbres que provocarán innecesariamente, fricciones, descontento y hasta reacciones muchas veces violentas. Así, analizar estos elementos básicos puede influir sobre su decisión de inversión.
Vivienda como inversión. Ya sea que su decisión de comprar una vivienda es desde un inicio con fines de inversión (resida o no en ella temporalmente) es importante analizar que el Reglamento incluya otros elementos, adicionales a los anteriormente mencionados.
i) Fondo de reserva: asegurar que existe una cuota adicional para crear un fondo de reserva que asegure contar con recursos para eventualidades o para tareas de mantenimiento no rutinario.
ii) Normativa para el alquiler, subalquiler o forma de venta: El Reglamento pudiera contener regulaciones y normativas definidas para el alquiler de la propiedad (períodos mínimos, número de personas que habitarán la vivienda, transferencia de responsabilidades del propietario al arrendatario, etc.). De igual manera algunos Reglamentos establecen específicamente normas obligatorias que debe seguir el propietario al momento de vender la propiedad (solvencia de pagos de compromisos como cuota ordinaria, cuota de reserva, cuotas extraordinarias aprobadas por Asamblea General, cuota de seguro áreas o bienes comunes, multas o sanciones pendientes, etc.).
iii) Normativa para fusión, segregación o modificación de la propiedad. Los Reglamentos deben contener reglas para los casos de fusión, segregación o afectación de la propiedad en el Condominio. De estas manera, junto con las normativa que rige la construcción se mantiene un “orden territorial” en el Condominio, preservando el valor del mismo y de las viviendas construidas.
iv) Claridad en la responsabilidad de decisión o aprobación de construcciones y/o modificaciones a construcciones existentes. El Reglamento debe incluir una definición clara de la instancia adecuada (preferiblemente una comisión, si bien puede ser un profesional debidamente calificado) para aprobar proyectos de construcción y/o ampliación/modificación de viviendas existentes. Esto reduce la posibilidad de rechazo arbitrario de proyectos y asegura la observación de la normativa.
No contar con estos elementos en el Reglamento crea una incertidumbre que afecta directamente las previsiones financieras que tenía al hacer al hacer la inversión. Este sería el caso de comprar con la idea de subdividir el lote para construir otra(s) vivienda(s) o un tipo de edificación no permitida, requiriéndose en tal caso presentarlo a la totalidad de condóminos para lograr un aprobación unánime del proyecto.
¿Cómo conocer el reglamento y las normativas de un Condominio?
En primer lugar solicitando una copia del Reglamento inscrito (en la mayoría de los países los Reglamentos son inscritos en el Registro Público), así como de las modificaciones que tuviera.
También es altamente recomendable solicitar una copia del Libro de Actas de Asambleas Generales (eventualmente, de manera complementaria, una copia del Libro de Actas de reuniones de Junta Directiva), a fin de conocer los acuerdos que se puedan haber tomado y que pudieran estar relacionados con sus intereses.
Adicionalmente, es recomendable solicitar una copia de Reglamentos complementarios que pudieran existir, tales como reglamento para el uso de áreas/bienes comunes como parques, piscinas, casa club, gimnasio, saunas, elevadores (en Condominios verticales), recepción, estacionamiento de visitas, etc.
Nuestra experiencia nos ha demostrado que un gran cantidad de los variados problemas que se enfrentan en la vida diaria en régimen de condominio, se pueden evitar o solucionar fácilmente si: i) se cuenta con una Administración profesional y adecuada; ii) dicha Administración dispone de las herramientas necesarias y adecuadas para responder a su mandato; y iii) existe un conjunto de reglas y normativas claras que delimita tanto los deberes como los derechos de los propietarios y aseguran la protección de los intereses que definen la decisión de una inversión fundamental en nuestra vidas.
Con el desarrollo de las ciudades y el crecimiento acelerado que está teniendo la población urbana, son cada día más los desarrollos que se ejecutan en régimen de condominio, donde los propietarios o/y residentes buscan una mejor estilo y nivel de vida, que requiere de buenas normas de convivencia.

Cuando se trata de nuestros bienes, no debemos acomodarnos a verlos como se deterioran……. ¡Perdemos dinero!

Cuando se trata de nuestros bienes, no debemos acomodarnos a verlos como se deterioran……. ¡Perdemos dinero!

Qué alegría cuando recibimos nuestro apartamento o casa nuevos, impecables, todo funcionando, hermoso. Seguramente nos ha costado muchos sacrificios para lograr ese tan anhelado objetivo……. Nuestra casa propia.

Alcanzar este logro es motivo para felicitar a toda persona que se esfuerza para que su familia viva en las mejores condiciones posibles, cómoda, segura y en un ambiente agradable.

Pero no debemos perder de vista que esta propiedad no puede costar menos de lo que costó en su inicio, es decir, que cada día debe valer más, o al menos debe mantener su valor real. Eso es bueno para nosotros y nuestras familias ya que a futuro podemos tener buenas ganancias a partir de la inversión realizada en nuestra residencia. Recuerden que para muchas familias, la inversión en la casa propia es el único ahorro o la herencia material que deja a sus hijos

Con el tiempo, lo normal es seguir pendientes del buen estado de nuestra casa, nos preocupamos de que no haya manchas en las paredes, que todo funcione correctamente, eventualmente le hacemos mejoras o ampliaciones. Sin embargo no mantenemos la misma preocupación por las áreas comunes, ya que es frecuente pensar que no somos responsables por el buen funcionamiento y presentación de las mismas.

Cuando vivimos en comunidad (Condominio o Residencial), nuestra propiedad se compone de nuestra vivienda y de parte de las áreas comunes, de manera que no solo debemos mantener bien nuestra casa (o apartamento), sino que también debemos velar por todo el entorno compuesto por las áreas comunes. Así lograremos que nuestra propiedad no solo mantenga, sino aumente de valor.

Eventualmente nos damos cuenta de que otras personas se están haciendo cargo de ese trabajo y normalmente no generamos mayor interés en este tema sin darnos cuenta de que posiblemente no lo estén haciendo bien, dejando que nuestra propiedad se deteriore por falta de interés o de dinero para invertir en un adecuado mantenimiento o mejoras al mismo

No debemos acomodarnos a ver que las cosas están mal, debemos colaborar con las personas responsables de que todo esté funcionando bien y se vea bien, En APROCO vemos con agrado la colaboración de los condóminos para mantener más ojos alertas en adición a los nuestros, para asegurar así mantener o mejorar el valor de su propiedad.

Despertemos de nuestro letargo, veamos con criterio las necesidades de nuestro Condominio para evitar que se deteriore y cada día valga menos.

Hagámoslo por nosotros y nuestras familias, APROCO está allí para ayudarle a proteger su inversión.